Las amistades de amor-odio aumentarían la presión arterial

Amy Norton

26 de junio de 2007, NUEVA YORK (Reuters Health) - Los amigos críticos, impredecibles o en los que no se puede confiar serían literalmente malos para el corazón, sugirió un estudio.

La investigación, publicada en Annals of Behavioral Medicine, analizó los efectos cardiovasculares a corto plazo de tener un amigo "ambivalente", es decir, alguien con quien se tiene una relación de amor-odio.

Investigadores hallaron que la sola presencia de ese amigo tendía a elevar el ritmo cardíaco de los participantes y, en general, los ponían "al límite". Asimismo, discutir una situación negativa con un amigo ambivalente subía la presión del participante.

Se desconoce el efecto de esas alteraciones del sistema cardiovascular en el largo plazo.

Pero si ese tipo de relaciones penetran la vida de una persona, podrían afectar su salud, opinó la doctora Julianne Holt-Lunstad, profesora asistente de psicología en Brigham Young University, Provo, Utah, y autora principal del estudio.

Los amigos ambivalentes son el tipo de personas que generan desconcierto: brindan apoyo o indiferencia, comprensión o crítica.

Estas emociones mixtas dificultarían relajarse con un amigo así y hasta harían muy difícil hallar consuelo en él o ella cuando algo sale mal, sugirió el nuevo estudio.

Los resultados pertenecen a pruebas realizadas a 107 jóvenes sanos, a los que se les pidió elegir 10 amigos y calificarlos según un conjunto de preguntas diseñadas para medir si el amigo generalmente brindaba apoyo o era ambivalente.

Luego, los investigadores le pidieron a cada participante que volvieran al laboratorio con un determinado amigo, en algunos casos alguien que brindaba respaldo y, en otros, un amigo ambivalente.

En la segunda visita, cada par de amigos tomó asiento en una habitación mientras se le medían la presión sanguínea y el ritmo cardíaco al descansar y al hablar.

Un diálogo fue "neutral", es decir, sobre una rutina cotidiana. Los otros diálogos giraron alrededor de una situación en la vida del participante del estudio, ya sea positiva (como lograr un ascenso laboral) o negativa (como un despido laboral).

El equipo halló que los participantes que estaban con un amigo ambivalente tenían el ritmo cardíaco acelerado desde el comienzo de la prueba, aun antes de iniciar los diálogos.

Y cuando ambos se referían a situaciones negativas, tenían un mayor aumento de la presión arterial que los participantes que estaban con un amigo que los respaldaba.

Muchos estudios demostraron que el apoyo familiar y de los amigos puede proteger a las personas de los efectos del estrés, dijo Holt-Lunstad a Reuters Health. Pero que los amigos ambivalentes no sólo no ofrecerían ese respaldo, sino que también serían una fuente de estrés, agregó.

Por lo tanto, ¿cuál es la solución? Quizá sea difícil, si no imposible, eliminar todas las relaciones ambivalentes de nuestra vida, destacó Holt-Lunstad. En el estudio, por ejemplo, más de la mitad de todas las amistades pudo clasificarse como ambivalente.

También están los familiares, los compañeros de trabajo y los vecinos de los que no podemos separarnos, aunque quisiéramos.

Quizá lo mejor sea pasar la mayor cantidad de tiempo posible con las personas positivas que existen en nuestra vida, sugirió Holt-Lunstad.

FUENTE: Annals of Behavioral Medicine, 25 de junio del 2007.

 

Buena Salud:
http://www.buenasalud.com/news/index.cfm?news_id=7747&mode=browse

 

 

Nombre
e-mail
Teléfono



Solicitud

Solicitud de cita

Información

 

 

 


 
  

FeedRSSSuscríbete al fedd rss   

Utilizamos cookies propias y de terceros para medir nuestra audiencia, mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad sin recopilar datos personales en ningún momento. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Política de cookies +