EN EL TRABAJO, ¡SONRIA, POR FAVOR!

MARIA JESUS RIBAS/EFE

El esfuerzo que supone el aumento de la jornada, la necesidad de una mayor especialización, el estrés, la ansiedad, los conflictos con jefes y compañeros. Estas y otras realidades favorecen que se tengan una imagen negativa del mundo laboral y dudas respecto de que produzca felicidad. Pero con un cambio de actitud y buen humor se puede llegar a disfrutar del trabajo.

Con una actitud más positiva, el trabajo puede convertirse en una de las mayores fuentes de disfrute, desarrollo y logros de la persona a lo largo de su vida, y cuando la persona asume que puede y debe disfrutar de su actividad o profesión, logra simplificar las tareas laborales que tiene que realizar a diario y las enfoca de un modo más creativo y productivo.

Es lo que afirman numerosos psicólogos laborales, convencidos de que la fábrica, la oficina, el mostrador o el despacho pueden convertirse en una fuente de felicidad y alegría, lo cual respaldan distintos estudios.

Consideran que a pesar de los sacrificios y contratiempos que supone, el trabajo es una fuente de realización personal y un ámbito en el que las capacidades de las personas alcanzan su mayor desarrollo y plenitud.

Se trata de una actividad que puede ser muy estimulante y gratificante, si se tiene en cuenta que las metas laborales que uno se plantea pueden lograrse, que es un medio que permite entregar mucho de uno para mejorar la calidad de vida de los demás, y que todo trabajo aporta algo al bien común.

''Existen muchos estudios sobre los conflictos entre trabajo y familia, pero apenas existen trabajos sobre cómo el buen o mal humor afecta los resultados de los trabajadores'', señala Nancy Rothbard, profesora de Gestión de la Universidad Wharton, una de las principales escuelas de negocios para ejecutivos, de Estados Unidos.

Esta experta y la profesora Steffanie Wilk, de la Universidad Estatal de Ohio, han investigado qué acontecimientos y consiguientes cambios de humor, tienen más efecto sobre los resultados laborales, si aquellos que modifican el humor de las personas al comienzo del día o los que causan subidas y bajadas del estado de ánimo a medida que la jornada avanza.

En su estudio, comprobaron que tanto un estado de ánimo positivo como negativo afectan a la productividad del trabajador, pero que el efecto del buen humor es mucho más poderoso.

Además, descubrieron que el humor con que se llega al trabajo tiene un impacto positivo mayor sobre el estado de ánimo del resto del día, y sobre los resultados obtenidos en el lugar de trabajo, que las variaciones anímicas provocadas por hechos puntuales acaecidos durante la jornada laboral.

Para Rothbard, esto sugiere que se pueden mejorar los resultados de un negocio ayudando a los empleados a sobrellevar las cosas que les ocurren en su vida privada y afectan a su ánimo, por ejemplo explicándoles cómo reducir las molestias que les causa el transporte cotidiano al lugar de trabajo, o asesorándoles respecto de cómo solucionar sus problemas familiares.

Un ejemplo de cómo una persona puede divertirse y rendir más laboralmente, sintiéndose a gusto en su profesión y desinhibiéndose, lo ofrece la aerolínea Southwest una de las mejor valoradas del mundo, entre otras cosas debido a la actitud relajada y de buen humor que tienen sus empleados, y la cual se transmite a los pasajeros. En esta empresa, el personal de facturación del aeropuerto suele comentar a los clientes sobre la calidad del jugo de naranja, las azafatas pueden representar con comicidad las indicaciones sobre las salidas de emergencia de la aeronave y los pilotos suelen gastar bromas por el sistema de audio.

Según el psicólogo José Vicente Soldevila, de la Asociación Española para la Investigación y Desarrollo de la Psicología del Humor ''a través de la risa se crea un ambiente de equipo, que hace que el trabajo sea más productivo. El binomio trabajo-humor existe'', señala, añadiendo que ``la risa sólo trae beneficios porque un equipo que juega unido, permanece unido''.

Según este experto, ``para que una empresa funcione hay que potenciar el talento natural de las personas para que puedan optimizar mejor los resultados y sacar más provecho a sus recursos. Y ello se puede conseguir con la ayuda de la risa''.

En resumen, un ambiente de trabajo agradable es mucho más propicio para una buena productividad.

 

El Nuevo Herald:
http://www.elnuevoherald.com/galeria/en_familia/story/104690.html

 

 

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